Noticias 25-05-2011 Ponencia de Sumpsi sobre la volatilidad en el mercado de las materias primas





Imagen El pasado 24 de mayo se celebró una jornada de reflexión en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid (ETSIA) sobre 'Volatilidad e incertidumbre en el mercado de las materias agroalimentarias'. La jornada estuvo organizada por la Interprofesional de la Alimentación Animal (INTERAL) y la Fundación CESFAC, con la colaboración de la Fundación Foro Agrario.
En dicha jornada intervino el Catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y ex Subdirector General de la FAO, José María Sumpsi, quien habló de los motivos y las consecuencias de la volatilidad en el mercado de las materias primas agroalimentarias. Expuso que la volatilidad en los mercados agroalimentarios genera incertidumbre, por lo que se retrae la producción y esto trae como consecuencia una dificultad de acceso a los alimentos. Estos problemas afectan a todas las partes implicadas: gobiernos, productores, consumidores, organismos de ayuda humanitaria, etc.
Indicó como causas de la volatilidad el precio del petróleo, la especulación financiera y las restricciones al comercio de ciertos productos. Pero por encima de todas ellas está el factor subyacente: un crecimiento de la demanda superior a la oferta, debido a un incremento del consumo en los países emergentes, por un crecimiento de la población y un cambio en la dieta alimenticia. Esto ha producido una reducción de los stocks de alimentos y como consecuencia de ello un déficit a nivel mundial. En el año 2007 el porcentaje de stocks/uso era de los más bajos de los últimos años. Esto provocó un nerviosismo generalizado que se tradujo en una subida de precios. Además, algunas políticas proteccionistas agravaron aún más la crisis.
Sumpsi comentó que de acuerdo con los datos de la FAO, se estima que en 2050 habrá 9.050 millones de habitantes (35 por cien más que actualmente), la población será mayoritariamente urbana y además su renta per cápita se incrementará. Para abastecer de alimentos a esta población, la producción deberá aumentar un 70 por cien y en los países en desarrollo se deberá duplicar, y ello impactando lo menos posible en el medio ambiente.
Asimismo destacó el papel fundamental que va a tener la aplicación de la innovación y la tecnología para producir el alimento necesario para abastecer a esta población mundial. Estas aplicaciones tecnológicas deberán ir destinadas fundamentalmente a aumentar el rendimiento de la producción. La clave para el futuro es promover la I+D+i. En muchos casos las tecnologías ya están desarrolladas, pero se necesita una mayor inversión pública y privada y fortalecer los centros de I+D.
Sumpsi finalizó informando que la agricultura y la alimentación vuelven a ser temas prioritarios de la agenda del G 20 y su presidencia francesa ha propuesto reinvertir en la agricultura mundial, una mayor regulación y transparencia del mercado y una mejora de la coordinación de las políticas agrícolas para prevenir y gestionar los riesgos.