Destacados 13-09-2011 Nota de prensa emitida por ANFFE - Un abonado adecuado, elemento clave en la mejora de los resultados de la producción agrícola de la última campaña





Imagen Durante la última campaña el consumo global de fertilizantes en la agricultura española ha aumentado cerca del 25 por cien con respecto al año anterior, situándose en 4,7 millones de toneladas. Este incremento ha sido especialmente significativo en el caso de los abonos fosfatados y potásicos, que han experimentado crecimientos del 62,2 y 41,8 por cien, respectivamente.

Con esta recuperación del consumo, se está volviendo progresivamente a los niveles de abonado anteriores a la gran caída que se produjo en las campañas 2008/09 y 2009/10, en las que, como consecuencia del desequilibrio existente entre los bajos precios de los productos agrícolas y los precios de los medios de producción, el agricultor optó por disminuir de manera acusada su gasto en insumos. En la campaña 2008/09, el descenso en la aplicación de fertilizantes de sementera fue incluso superior al 70 por cien en algunos productos.

Hoy en día esta situación se ha revertido, lo que ha dado lugar a la mejora generalizada del abonado y en consecuencia a una recuperación de la fertilidad de los suelos. Además se está produciendo la restauración del equilibrio entre los nutrientes, al haberse incrementado la aportación de los abonos fosfatados y potásicos, frente a los nitrogenados, compensándose de alguna manera el deficiente abonado de campañas anteriores.

Una fertilización más equilibrada, junto con las buenas condiciones climatológicas habidas, ha permitido obtener mejoras en los rendimientos de las explotaciones agrícolas. En general, se han producido incrementos de producción en la mayoría de los cultivos, y así por ejemplo, para la pasada campaña y con respecto a la media de 2008/09 y 2009/10, se estima un aumento del 22,8 por cien en la producción de trigo y de un 12,8 por cien en la de maíz.

El porcentaje de incremento de la producción ha sido en general muy superior al de la superficie cultivada. Así, en el caso de los cereales de invierno, en la pasada campaña se ha registrado un aumento de la producción de un 8,1 por cien, mientras que la superficie destinada a su cultivo se ha reducido en un 2,3 por cien, consiguiéndose un rendimiento medio por encima de 3.000 kg/ha.

Estos datos indican claramente que un abonado racional no sólo produce mayores rendimientos, sino que además proporciona cosechas de mejor calidad y mantiene viva la fertilidad del suelo. Abonar adecuadamente es necesario y además es económicamente rentable.

De cara a la próxima campaña de sementera, si se quieren obtener resultados óptimos en las cosechas es fundamental realizar un abonado adecuado, siendo aconsejable seguir las recomendaciones de técnicos en fertilización y las indicaciones que se recogen en guías y manuales de ayuda (como la "Guía práctica de la fertilización racional de los cultivos en España", editada por el MARM).