EVOLUCION DEL MERCADO ESPAÑOL DE FERTILIZANTES - AÑO 2008/2009.
El mercado de fertilizantes en el año 2008/2009.
Durante el año 2008 el mercado de fertilizantes pasó de estar marcado, en los primeros meses, por un incremento de la demanda a sufrir un cambio radical de tendencia en los últimos meses, con una caída del consumo sin precedentes. Este punto de inflexión fue provocado, fundamentalmente, por la dramática caída de los precios de los productos agrícolas, muy especialmente de los cereales.
Esto, unido a la crisis económica y financiera, hizo que se produjera un fuerte desequilibrio entre los costes de los medios de producción y los precios de los productos agrícolas, que provocó una caída histórica de la demanda de fertilizantes y de los precios de los mismos, no sólo en Europa sino en todo el mundo.
Durante la campaña 2008/2009 (julio-junio), y en línea con la evolución experimentada por los países de nuestro entorno, se produjo en nuestro país un descenso del consumo cercano al 40 por cien, siendo mucho más acusado en abonos complejos.
La actividad agrícola es una actividad económica y por lo tanto, como en cualquiera otra, el agricultor busca rentabilidad. En el año 2008 los precios de todos los medios de producción agrícola subieron, algunos de forma espectacular como los fertilizantes y la energía, mientras que los precios percibidos por los agricultores por sus productos, que habían sido excepcionales en 2007/2008, comenzaron a bajar y su comercialización se hizo difícil debido a la crisis financiera mundial.
La consecuencia fue que los agricultores redujeron drásticamente sus costes de producción, especialmente en los fertilizantes de sementera, a costa de las posibles reservas del suelo, para luego abonar exclusivamente en cobertera y en espera de una mejora de la situación.
El deficiente abonado realizado incidió negativamente en los rendimientos de las cosechas y especialmente en su calidad, sobre todo en muchas explotaciones agrarias donde la climatología fue favorable.
La producción nacional de fertilizantes durante el año fertilizante 2008/09 se situó en 3,41 millones de toneladas, experimentando un descenso del 21 por cien sobre la producción del año anterior, que fue de 4,31 millones de toneladas, expresada en términos de producto. Dicho descenso fue debido principalmente a una menor producción de abonos complejos. En dichas producciones se incluyen las cantidades destinadas a otros usos industriales, autoconsumo o transformación como productos intermedios en la fabricación de otros fertilizantes, como es el caso, fundamentalmente, del cloruro potásico, urea, nitratos, sulfato amónico y fosfatos amónicos.
El consumo de fertilizantes durante el último año fertilizante descendió un 38,5 por cien con respecto al año fertilizante anterior, situándose en 3,16 millones de toneladas. Por grupos de productos, las ventas de abonos nitrogenados fueron de 2,02 millones de toneladas, representando el 64 por cien de las ventas totales de fertilizantes, y que junto a las de abonos complejos, con 980.000 toneladas, supusieron prácticamente el 95 por cien del consumo total de fertilizantes.
Las ventas de abonos fosfatados simples y potásicos simples apenas alcanzaron el 5 por cien del volumen total de las ventas con destino directo a la agricultura, con un consumo en el año 2008/2009 de 69.553 toneladas (lo que supuso un descenso del 72,2 por cien con respecto al año anterior) y 90.093 toneladas (con un descenso del 63,3 por cien con respecto al año anterior) de producto respectivamente.
Los principales fertilizantes que se consumieron en la agricultura española fueron los abonos complejos ternarios, nitratos y urea, con unos volúmenes durante el último año de 0,79, 0,77 y 0,49 millones de toneladas respectivamente, siguiendo en importancia las ventas de sulfato amónico, con 313.966 toneladas, soluciones nitrogenadas (203.826 toneladas), otros nitrogenados simples (110.774 toneladas) y abonos complejos N-K (89.515 toneladas).
Las importaciones del último año fertilizante fueron de 1,92 millones de toneladas de productos terminados, experimentando un descenso del 32 por cien con respecto al año fertilizante anterior. En esta cifra se incluyen productos que se destinan a otros usos industriales. Los fertilizantes de importación destinados directamente a la agricultura vienen a representar, en su conjunto, entre el 40 y el 45 por cien del total de la demanda agrícola interior.
Las exportaciones durante el periodo de referencia disminuyeron un 14 por cien, alcanzando un volumen de 1,08 millones de toneladas, concentrándose básicamente en abonos complejos, sulfato amónico, nitratos amónicos y cloruro potásico. Las exportaciones españolas de fertilizantes son demandadas por numerosos países, lo que certifica la calidad de los productos.
El sector de los fertilizantes mantiene y genera un gran número de puestos de trabajo, tanto directamente en sus centros de producción y gestión como en la comercialización, transporte, envasado, minería, fletes, etc., y representa un valor fundamental para el desarrollo agrícola y para el aumento de la competitividad de la agricultura española.
Referencias a la agricultura española del año 2008.
Según el último informe del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MARM) sobre las macromagnitudes agrarias del año 2008, la renta agraria en España durante el año 2008 descendió un 4,7 por cien en relación con la renta agraria del año precedente y el valor de los medios de producción aumentó un 13,4 por cien, consecuencia de un descenso del 4,6 por cien de las ventas en términos de mercancía y un aumento del 18,8 por cien en los precios. En el caso concreto de los fertilizantes y enmiendas el valor de las ventas aumentó un 19,1 por cien, tras un descenso muy significativo de las ventas y un aumento medio de los precios del 65,7 por cien.
Entre los resultados de los principales cultivos, destacar que la producción de cereales se mantuvo en el mismo nivel del año anterior, con un volumen de 23,8 millones de toneladas, si bien en una superficie superior en un 8 por cien a la del año 2007. Resalta el descenso de la superficie de leguminosas grano, en el entorno del 20 por cien, y la de remolacha azucarera, un 29,2 por cien en su conjunto. Entre los otros cultivos industriales sobresale el incremento del 20,6 por cien en las siembras de girasol y el descenso del 17,5 en la superficie del algodón.
Las producciones de los cultivos hortícolas y forrajeros se mantuvieron globalmente en los mismos niveles del año anterior, destacando el incremento de la producción en veza forrajera y tomate. El año 2008 fue un buen año para los cítricos, frutales y viñedo en general, siendo negativo para la campaña del aceite de oliva.
Entre los hechos más reseñables para la agricultura española durante el año 2008 destacan principalmente el debate de la reforma intermedia o "chequeo médico" de la Política Agraria Común (PAC), el encarecimiento de los medios de producción agrícolas en general y un descenso muy pronunciado a lo largo del año de los precios de los productos agrícolas. Los embalses españoles se encontraban a principios de 2008 al 44 por cien de su capacidad, por debajo de la media de los últimos años, alcanzando una capacidad del 48 por cien en el mes de diciembre.
El año se inauguró con la entrada en vigor de la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, aprobada en 2007, y posteriormente con el establecimiento del nuevo Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, organismo instaurado como fusión de los antiguos Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente, lo que fue mal recibido por diferentes sectores del mundo agrario.
El Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea aprobó el nuevo régimen comunitario de apoyo a la producción de algodón, que sustituye a la reglamentación que a este efecto se adoptó en el año 2004. Mediante el nuevo sistema, que ha entrado recientemente en vigor, se va a reducir la superficie de cultivo del algodón a prácticamente la mitad. Por su parte, el sector del vino estrenó en 2008 una nueva Organización Común de Mercado (OCM) que, en el caso español, supuso que seguiría como el primer perceptor de las ayudas.
Los ministros de Agricultura de la Unión Europea aprobaron en noviembre, tras un año de negociaciones, una reforma de su Política Agrícola Común (PAC) que persigue una mayor liberación comercial y que supone, entre otras medidas, una reducción de hasta el 10 por cien de las subvenciones a los agricultores que perciben más de 5.000 euros de una forma progresiva hasta el año 2012. Los fondos obtenidos de la reducción de estas ayudas, conocida como modulación, se destinarán a medidas de desarrollo rural. Asimismo se decidió establecer el desacoplamiento total para los cultivos herbáceos y el aceite de oliva a partir de enero de 2010.
El continuo descenso de los precios pagados por los productos agrícolas, en el contexto de una crisis económica internacional creciente, provocó entre los agricultores una gran incertidumbre por no poder asegurarse unos ingresos adecuados al final de la campaña, viéndose obligados a recortar sus gastos de producción. Ante dicha situación, los agricultores optaron por reducir o suprimir por completo la aplicación de fertilizantes en la sementera del año 2008.